La inteligencia artificial no sabe de gastronomía. Vos sí.
Los modelos de propósito general aprendieron de todo un poco y de nada del todo. Describen un Malbec igual que un Bonarda, traducen mal los cortes y contestan una queja como un folleto. La Foundation es el programa por el que sommeliers, chefs, bartenders y maîtres corrigen eso, área por área, y quedan acreditados en el producto que usan miles de locales.
Un modelo que sabe de todo no sabe de lo tuyo
Un modelo de propósito general aprendió de un promedio de todo lo que se escribió en internet. Ese promedio alcanza para una conversación y no alcanza para una carta: no se compromete con nada, suena igual en todos lados y, cuando se equivoca, se equivoca con el mismo tono con el que acierta.
Describí este Malbec para la carta.
Un vino elegante con notas de frutos rojos, taninos suaves y un final persistente. Ideal para acompañar carnes rojas.
Malbec de Gualtallary, que es altura: más tenso y con menos dulzor del que la gente espera de un Malbec. Se abre en la copa, así que conviene pedirlo temprano. Va con el ojo de bife y aguanta bien un plato con pimienta.
Son demasiado generales
Un modelo entrenado con todo internet sabe un poco de vino, un poco de cocina y un poco de servicio. Ese «un poco» alcanza para una conversación y no alcanza para una carta. La gastronomía no es un tema: es un oficio con criterios que se discuten, y un promedio de todas las opiniones del mundo no es ninguno de esos criterios.
No tienen personalidad
Cada local tiene una voz. Una parrilla de esquina no habla como un restaurante de mantel, y ninguno de los dos habla como un manual. Los modelos generales tienen una sola voz, amable y sin bordes, y la aplican a todo. El resultado es un texto que nadie escribiría y que el cliente reconoce al instante como automático.
Se equivocan, y suenan igual de seguros
Este es el problema serio. Un modelo general se equivoca de añada, inventa un premio, traduce mal un corte o recomienda un maridaje que no funciona, y lo hace con exactamente el mismo tono con el que acierta. En una carta impresa, ese error queda. En una respuesta a un cliente, ese error se manda. Nadie que lea el texto tiene cómo saber cuál de las dos cosas está leyendo.
No conocen el contexto local
Casi todo lo que un modelo general sabe de gastronomía lo aprendió en inglés. Los cortes, las medidas, las costumbres de mesa, los horarios, lo que se pide y cómo se pide: nada de eso se traduce. Un modelo que no sabe que acá se cena a las diez tampoco sabe qué recomendar a las siete.
Seis oficios, seis modelos
Cada área tiene su vocabulario, sus errores típicos y su gente. No entrenamos un modelo de gastronomía: entrenamos el de vinos con sommeliers y el de parrilla con parrilleros.
Vinos
Cepas, añadas, terruño y la carta de un local real.
Postulaciones abiertasAlta cocina
Técnica, producto y platos que se explican sin arruinarlos.
Postulaciones abiertasCarnes y parrilla
Cortes argentinos, puntos de cocción y el nombre que usa cada provincia.
Postulaciones abiertasCafé
Origen, tueste, método y descripciones que no son de manual.
En formaciónCoctelería
Recetas, proporciones y el clásico que cada barra hace distinto.
En formaciónServicio de salón
Cómo se dice. El tono, el momento y lo que nunca se dice.
Lista de esperaTe postulás, escribís, quedás acreditado
- 01
Postulate
Contanos en qué área trabajás y mandanos una muestra de cómo escribís. Es lo que miramos de verdad.
- 02
Trabajás sobre material real
Cartas, descripciones y respuestas de locales reales. Corregís, reescribís y marcás lo que está mal.
- 03
Otro autor revisa
Todo lo que entra lo evalúa a ciegas alguien más del área. Nada se acredita sin esa segunda lectura.
- 04
Quedás acreditado y sumás puntos
Tu nombre aparece en el crédito del producto y en tu ficha acá. Los puntos se canjean por vinos, viajes y formación.
Qué venimos aprendiendo
El crédito no es un gesto
Cada corrección queda atada a quien la escribió. El nombre aparece en el producto, junto al texto que ayudó a formar, y enlaza a la ficha del autor en este sitio. Es la única manera de que dentro de dos años se pueda saber de dónde salió cada criterio.
Se paga con lo que le importa a quien trabaja de esto
Cada contribución aceptada suma puntos, y los puntos se canjean. No en merchandising: en botellas de productores chicos, visitas a bodega, formación certificada y Aquitto sin cargo para el local donde trabajás.
- Botella de autor1.500 pts
- Caja de seis6.000 pts
- Cena de autores9.000 pts
- Visita a bodega con cata dirigida12.000 pts
- Aquitto para tu local15.000 pts
Si hacés esto todos los días, sabés algo que el modelo no sabe
Las postulaciones están abiertas para vinos, alta cocina y carnes. Café y coctelería están en formación. No hace falta que hayas publicado nunca nada: hace falta que sepas de lo tuyo y que puedas explicarlo.
Postularse como autor